En cuanto a las relaciones con los procesos estos presentan mayores facilidades a la hora de realizar métodos. Los procesos de automatización representan la manera objetiva de obtener los fines que persigue la actividad económica y sirven de liberación de la utilización del esfuerzo. La mayoría de sistemas actuales no proponen una relación entre los procesos y el individuo, ya que esta simplemente es de carácter racional. A la hora de valorar el conjunto producido es más digno de valor la fusión entre el hombre y el proceso que el objeto de la actividad humana. Mientras que el objeto producido es simplemente o consumido o destruido, el proceso de creación de objetos para satisfacer necesidades es un valor en sí mismo que de no ser valorado adecuadamente provoca graves problemas sociales. Entre ellos se encuentra la llamada cuestión de autorrealización, la imposible aplicación de la justicia a la hora del reparto de bienes, la discriminación económica, la esclavitud, la destrucción del trabajo.
La autorrealización es la sensación que se tiene al sentirse capaz de poder transformar la realidad y alcanzar unos objetivos. Sin la valoración propia del esfuerzo, los logros y los fracasos como algo inevitable en el proceso de consecución, la tendencia más generalizada es la desmoralización y la infelicidad. La retribución monetaria no produce ninguna de estas cuestiones, puesto que trabajar por dinero es igual a declararse esclavo de una tarea. Las motivaciones son más vitales que la obtención de un valor absoluto y exterior del esfuerzo llevado a cabo. Nadie puede sentirse contento considerando el dinero como valoración del propio esfuerzo. El esfuerzo es algo propio al individuo y por lo tanto no puede ser vendido ni expropiado de su esencia. Todos los sistemas que pretender externalizar el trabajo resultan falaces y sólo crean caos y enfermedad. Ningún sistema ha conseguido elevar la riqueza de recursos, sin embargo la aplicación del método científico a la hora de la automatización de procesos ha conseguido elevar el número de recursos físicos. Los recursos humanos siempre han sido altos, pero han estado menoscabados por la escasez de métodos de obtención de los recursos físicos. La mayor riqueza humana es el conocimiento y de él dependen el resto de recursos físicos. Sin embargo la mayoría de los sistemas hace creer que el progreso es inherente a la existencia del sistema. Aquí tenemos un sector de la población tratando de perpetuar su modo de vida corrupto e improductivo.
El desigual y natural reparto de los recursos humanos, los proclama de alguna manera patrimonio de todos. Una persona no puede sobrevivir sin los demás por muchos recursos que posea, siempre depende de otros animales o personas para su existencia. Una persona que viviera aislada del resto de seres, acabaría suicidándose o muriendo. El comercio no hace más que perpetuar esta desigualdad que presenta la naturaleza al atribuir un valor a cada cosa producida, generando así la propiedad privada.
La automatización paulatina de los procesos de manutención humanos debería ser el principal objetivo de la economía. En la actualidad la economía satisface algunas necesidades humanas pero está lejos de cubrirlas todas. Pese a existir procesos bastante automatizados que proporcionan comida, esta es un bien escaso para la mayoría de la población. Algo parecido ocurre con el resto de necesidades: son mercadeadas. De esta manera es imposible que un proceso se automatice. Para ello los productos de dicho proceso deberían ser distribuidos y si existe como norma una contrapartida al producto esto no se puede dar simplemente.
La autorrealización es la sensación que se tiene al sentirse capaz de poder transformar la realidad y alcanzar unos objetivos. Sin la valoración propia del esfuerzo, los logros y los fracasos como algo inevitable en el proceso de consecución, la tendencia más generalizada es la desmoralización y la infelicidad. La retribución monetaria no produce ninguna de estas cuestiones, puesto que trabajar por dinero es igual a declararse esclavo de una tarea. Las motivaciones son más vitales que la obtención de un valor absoluto y exterior del esfuerzo llevado a cabo. Nadie puede sentirse contento considerando el dinero como valoración del propio esfuerzo. El esfuerzo es algo propio al individuo y por lo tanto no puede ser vendido ni expropiado de su esencia. Todos los sistemas que pretender externalizar el trabajo resultan falaces y sólo crean caos y enfermedad. Ningún sistema ha conseguido elevar la riqueza de recursos, sin embargo la aplicación del método científico a la hora de la automatización de procesos ha conseguido elevar el número de recursos físicos. Los recursos humanos siempre han sido altos, pero han estado menoscabados por la escasez de métodos de obtención de los recursos físicos. La mayor riqueza humana es el conocimiento y de él dependen el resto de recursos físicos. Sin embargo la mayoría de los sistemas hace creer que el progreso es inherente a la existencia del sistema. Aquí tenemos un sector de la población tratando de perpetuar su modo de vida corrupto e improductivo.
El desigual y natural reparto de los recursos humanos, los proclama de alguna manera patrimonio de todos. Una persona no puede sobrevivir sin los demás por muchos recursos que posea, siempre depende de otros animales o personas para su existencia. Una persona que viviera aislada del resto de seres, acabaría suicidándose o muriendo. El comercio no hace más que perpetuar esta desigualdad que presenta la naturaleza al atribuir un valor a cada cosa producida, generando así la propiedad privada.
La automatización paulatina de los procesos de manutención humanos debería ser el principal objetivo de la economía. En la actualidad la economía satisface algunas necesidades humanas pero está lejos de cubrirlas todas. Pese a existir procesos bastante automatizados que proporcionan comida, esta es un bien escaso para la mayoría de la población. Algo parecido ocurre con el resto de necesidades: son mercadeadas. De esta manera es imposible que un proceso se automatice. Para ello los productos de dicho proceso deberían ser distribuidos y si existe como norma una contrapartida al producto esto no se puede dar simplemente.