Después de haber tenido en mis manos los propósitos de cientos de almas suspirando por la cruz que les salve de la eterna falta de estímulos que es la vida natural, tan solo deseo poder regocijarme en mi propia iniquidad y disfrutar de los diseños tranquilos sobre una vida apacible que perseguir al margen del monstruo inconmensurable que construyen aquellos que con su actividad se asemejan al vasto destino, trazando con tiza ancha dibujos fértiles de posibilidades alcanzables y escribiendo con tinta indeleble sobre un pergamino que nunca deja de desenrollarse.
Porque vida, como de momento sólo acostumbro a malvivir una, "yo decido" prostituir máquinas golpeandolas con violencia cuando dejan de funcionar y beber la savia de niños educados para persistir en mi juventud através de los siglos, burlarme una y otra vez del destino convirtiendo en muecas desagradables los amables gestos que preludian un energético desenlace con el fin de levantar las comisuras de mis labios.
Ha llegado la hora de repetir una y otra vez la misma historia cada día, a fin de que se convierta en la historia de mi vida, nunca más apreciaré la risa que surge del imenso y vacío fondo de nuestra fosa ni seguiré los dictados sabios de un corazón del color del amanecer, simplemente apretaré mi cuello con cualquier cosa como soga para evitar que surjan cantos bellos que emocionen mis lágrimas y tiñan de rojo el aire del mediodía con una melodía sincera.
Porque vida, como de momento sólo acostumbro a malvivir una, "yo decido" prostituir máquinas golpeandolas con violencia cuando dejan de funcionar y beber la savia de niños educados para persistir en mi juventud através de los siglos, burlarme una y otra vez del destino convirtiendo en muecas desagradables los amables gestos que preludian un energético desenlace con el fin de levantar las comisuras de mis labios.
Ha llegado la hora de repetir una y otra vez la misma historia cada día, a fin de que se convierta en la historia de mi vida, nunca más apreciaré la risa que surge del imenso y vacío fondo de nuestra fosa ni seguiré los dictados sabios de un corazón del color del amanecer, simplemente apretaré mi cuello con cualquier cosa como soga para evitar que surjan cantos bellos que emocionen mis lágrimas y tiñan de rojo el aire del mediodía con una melodía sincera.