lunes, 12 de octubre de 2009

Confusión demente

Tengo la impresión estar imerso en miles de mares , en los que miles de tormentas agitan miles de olas que hunden miles de barcas al mismo tiempo. Claridad y confusión al unísono, descubrir pequeños y grandes sentimientos, perder la pista de lo que gesta mi vida o alzar la vista mas allá de uno mismo, y como si se tratara de mimo verse reflejado en las palabras de un escritor desconocido.
He dejado de contar ovejas. Demasiadas ovejas por todas partes. No acabaría nunca, eso no sirve para poder dormir en serenidad. Ahora cuento verdades, una verdad, dos verdades, tres a lo sumo, no sea que me sincere conmigo y me lo acabe creyendo. Contigo es diferente, sincerarme es liberarme, perder la carga de buenos y mejores pensamientos, porque te mantienes pegado a la pantalla hasta que esta confesion termina, porque nunca recriminas mis versos violentos ni mis letras desesperadas, simplemente estás, como presente está la belleza en lo que percibes cuando lees lo que este niño perverso escribe.
Todo sería mas fácil si dijera lo que siento en cada momento, al final del día se reordenaría el desorden de mi vida, enemistades ganaría y perdería el vínculo con los débiles púgiles que boxean con la realidad como rival, en una eterna pelea en la que la derrota es su único aval. Si dijera lo que siento al igual que hago cuando escribo sobre esta espesura oscura, vivirías los momentos mas dulces que esperas, porque cada vez que un pájaro trina el futuro madura y se convierte en presente.

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