domingo, 4 de octubre de 2009

Juntos

Cuando el amor y la tristeza conviven juntos en un mismo corazón todo un candor borroso aparece para quedarse y seguro que no se marchará con facilidad. Al mirarte de cerca lo ves, un brillo que procede de dentro y se refleja en el ojo como los primeros rayos de sol en una mañana despejada. Amor cambiante que parece tristeza al perder la vida en un naufragio, al tenerla cerca y ser inacapaz de amarla, al mirarla a los ojos y ver en ellos una cáscara hueca sin fruto, una mirada dulce que mira mas allá del infinito.

Cuando el amor y la tristeza conviven juntos en un mismo corazón las caricias gritan y el llanto roza la piel, el frío se deshiela como un copo de nieve sobre una mano desnuda y el la piel se congela en un infierno de pena. No puedo llorar la ausencia de lo que no tengo ni puedo amar lo que no conozco, pero desde que ese ángel bajó a mi infierno espero su retorno mirando al cielo, rogándole que me regale la vista con ese rostro tan bello, pidiéndole que me prometa que volverá y me sacará del Averno.

Cuando el amor y la tristeza conviven juntos en un mismo corazón la libertad esta cerca, los eslabones se parten y finaliza la condena, la luz de los días parece estar hecha de alegría, yo no conocía esta claridad cristalina, agua que alivia las llamas y salva del espiral destino. Tristeza y amor, bonita pareja que habita en mi corazón, por eso me haces flotar y a la vez dibujas con elegante soltura lágrimas de sal en mis mejillas.

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